Sidequests (I)
Jueves, Noviembre 29th, 2007Hoy escribiré un rato sobre los Sidequests, que es un tema que da bastante juego.
Los sidequests consisten en quests/misiones opcionales para el jugador, que frecuentemente no condicionan el objetivo final del juego…que es completar el quest principal. Completarlos con éxito otorga al jugador varios tipos de recompensa, tales cómo puntos de experiencia, dinero, objetos, reputación, etc.
Habituálmente se puede completar el quest principal sin completar sidequest alguno, pero eleva bastante la dificultad al prescindir voluntariamente de las recompensas descritas.
Cómo devorador de sidequests que soy, siempre procuro completarlos todos ántes de concentrarme en el quest principal…hasta tal punto que en ocasiones olvido hasta cual es dicho quest. Esto me ha permitido crearme una estúpida clasificación mental de sidequests que detallo a continuación:
- Sidequest Mensaka: Lo más típico y menos gratificante. ‘Necesito a alguien que lleve este perolo de judías a una ciudad a millas de distancia, y cómo veo que eres un curtido guerrero con armadura de adamantio me pareces la persona ideal’. !Oído cocina! ¿Necesitas que te devuelva un albarán firmado? Son una parte importante, puesto que muchas veces te ayudan a conocer la geografía de los mundos virtuales
- Sidequest Cansino: Muy realistas. ‘Necesito recolectar plantas firipándulas para mis experimentos, pero estoy cansino y me sobra la pasta’. A veces te advierten de que para recogerlos tendrás que enfrentarte a una manada de devoradores de firipándulos…otras ni eso.
- Sidequest Sicario: El preferido de los personajes siniestros. ‘Chico, no sé por qué, pero ese me caé mal. ¿Podrías matarlo?’. Normalmente provocan una sensación agridulce si el personaje ál cual te envían a aniquilar no es de lo peorcito del barrio.
- Sidequest Traemeso: De mis preferidos, por implicar frecuentemente la exploración de nuevas áreas. ‘Te pagaría bien por traerme un amuleto de Ankh de la mazmorra Whatever”. Normalmente suele ser mayor el beneficio obtenido por la exploración que por el propio sidequest.
- Sidequest Dioni: Todo un reto, especialmente si el no ser detectado es una obligación. ‘¿Podrías robar el reloj de cuco del usurero forrado de la esquina?’ Al final acabas desvalijando la casa entera, y si lo realizas con éxito desvalijas toda una ciudad ántes de continuar.
- Sidequest Kevincostner: Estresantes. Implican escoltar a un personaje hacia una ubicación determinada. Para mas inri, el susodicho personaje parece que se embadurna en feromonas atrayentes de criaturas hostiles. Hasta la fecha, upon completion ninguno de los personajes me ha cantado el ‘I will always love you’.
- Sidequest Quehago: Frustrantes. Sobre todo si los juegos disponen de un registro de sidequests fallidos y te duele en el alma un aspa roja. PersonajeA te dice que mates a PersonajeB. PersonajeB te dice que aniquiles a PersonajeA. Matar a uno u otro te provoca un sidequest fallado. Matar a los dos te provoca un sidequest fallado. No matar a ninguno te provoca dos sidequests no completos. Siempre los dejo colgando y son los últimos que completo.
- Sidequest Evolution: Te recompensan por aprender, evolucionar cómo personaje, llegar a un cierto sitio, etc. Están bien. Recompensa añadida a la satisfacción de conseguir progresos.
- Sidequest Aibalaostia: Ni la recompensa era lo que habías pensado. Ni el quest se desarrolla cómo debería. Ni te lo imaginabas. Una pequeña niña con tirabuzones te propone una misión…’Señor, señor, mi gatito está atrapado en un árbol en ese callejón oscuro lleno de peligros. Me ayudará?’ Aceptas bravamente, sólo para descubrir que la niña se convierte en un trasgo rodeado de amiguetes trasgos en el callejón, que te han tendido una trampa. Inmersivos.
Otro día hablaré sobre mis ideas para sidequests, así cómo contar los mejores y peores sidequests que he experimentado.
Saludos,